La compraventa de oro es una práctica tan antigua como la propia historia de las economías globales. Tanto los inversores privados como las empresas han recurrido tradicionalmente al oro como activo refugio o como instrumento de inversión.
Veamos cómo funciona la compraventa de oro en Italia, prestando especial atención a su regulación fiscal.

Cuando se habla de compraventa de oro, se puede hacer referencia tanto al oro físico (como lingotes y monedas) como a los productos financieros vinculados al oro (como los fondos cotizados en bolsa).
Mientras que el oro físico es tangible y requiere una gestión logística y material del producto, los productos financieros vinculados a este activo permiten invertir en la evolución del precio del oro sin poseerlo físicamente.
La compraventa de oro con fines de inversión consiste en la compra y venta de oro con la expectativa de que su valor aumente con el tiempo, en función de la evolución del mercado.
Aunque el oro no ofrece dividendos como las acciones, presenta la ventaja indiscutible de proteger la inversión frente a los riesgos de inflación y la volatilidad de los mercados bursátiles.
Invertir en oro en Italia resulta especialmente atractivo también por otro motivo: la normativa contempla la exención del IVA para el oro de inversión. Además de comprender las dinámicas que regulan la compraventa de oro, es fundamental aclarar qué se entiende por oro de inversión.
El artículo 1 de la Ley n.º 7 de 17/01/2000 establece que entran en esta categoría:
Esta definición distingue el oro de inversión de otros bienes de consumo o de inversión, para los cuales el IVA suele ser aplicable.

La compraventa de oro de inversión puede generar plusvalías de naturaleza financiera, que la legislación italiana somete a tributación mediante la aplicación de un impuesto sustitutivo.
La Ley de Presupuestos 2024 introdujo modificaciones sustanciales respecto a la normativa anterior (artículo 68 del TUIR). En caso de disponer de las facturas de compra, la plusvalía eventualmente realizada está sujeta a un impuesto sustitutivo del 26 %, equiparable al aplicado a las transacciones financieras, que se liquida en la declaración de la renta correspondiente al año en que se percibe el importe.
En ausencia de documentación de compra, se aplica un impuesto del 26 % sobre el total del importe de la venta. Por este motivo, siempre se recomienda conservar la documentación de compra del metal.
Para obtener una visión completa, actualizada y precisa del régimen fiscal aplicable a la compraventa de oro de inversión, es aconsejable recurrir a profesionales del sector. Los consultores de Italpreziosi están a tu disposición para proporcionarte toda la información necesaria, de forma segura y verificada.